El cliente siempre podrá elegir el tema a tratar en el monólogo de la falla, así como el registro del lenguaje a usar por el monologuista. De todas formas sobre la marcha, en el momento del monólogo, Pablo ya irá viendo por que lado tiene que ir y si es apropiado o no decir más o menos palabrotas o tocar uno u otro tema.

De todas formas, como en los monólogos en fallas el público suele ser bastante variado, desde niños hasta gente bastante mayor. Se irán alternando temas para que todo el público se sienta identificado con lo que se cuenta.